Lo esencial
- Un club mítico con un pasado prestigioso: fundado en 1882, pionero del fútbol francés, doble ganador de campeonato y copa en 1936, el Racing sigue siendo uno de los nombres emblemáticos del deporte francés.
- Una identidad múltiple y turbulenta: de Racing Club de France a Matra Racing y luego Racing Paris, el club ha cambiado de nombre y de dirección en numerosas ocasiones.
- Un gigante deportivo dormido: hoy en National 3, el Racing sigue siendo una institución importante del fútbol francés, cuyo estatus y historia contrastan fuertemente con la realidad deportiva reciente.
- El renacimiento impulsado por Patrick Norbert: desde 2018, el club ha recuperado su nombre original, su logo histórico y una línea directiva más clara, pese a resultados todavía irregulares.
Índice
Existen nombres que, en el panorama del fútbol francés, resuenan como vestigios gloriosos, como por ejemplo el Red Star FC. Nombres que llevan consigo un perfume de historia, elegancia y tradición.
Entre ellos, el Racing Club de France, un club polideportivo fundado en 1882 en Colombes, en la región de París, ocupa un lugar especial. Dominante en Francia en los años 40, la sección de fútbol de este club originalmente polideportivo ha atravesado las décadas dejando una huella histórica que a veces deja un sabor amargo, y cambiando en numerosas ocasiones de nombre al ritmo de sus renacimientos: Racing Club de France, Matra Racing, Racing Paris… Tantas vidas, tantos intentos, a veces fallidos, por recuperar su lugar natural en la élite del fútbol francés.
Hoy en día, a pesar de los años de errancia y de las temporadas lejos de los reflectores, algunos seguidores obstinados mantienen una convicción: el Racing tiene todo su lugar en la élite futbolística de Francia.
Un club histórico, varias identidades
El Racing Club de France es ante todo una leyenda. Un club pionero, uno de los primeros en estructurar el fútbol en Francia (junto con el Red Star un poco más tarde), uno de los pocos que logró el doblete de campeonato y Copa de Francia en 1936, en una época en que el fútbol aún se estaba construyendo.
Pero también es un club que, para sobrevivir, se vio obligado a cambiar de cara muchas veces. El famoso Matra Racing, apoyado por el industrial Jean‑Luc Lagardère en los años 80, sigue siendo uno de los episodios más notables: símbolo de un proyecto futurista pero inestable.
Tras desnaturalizar el club —cambio de nombre y traslado al Parc des Princes, donde jugaba ante pocos espectadores— y con resultados que no estaban a la altura (solo una final de Copa de Francia perdida ante Montpellier en 1990), Lagardère se retira. El club no se recuperará y caerá nuevamente en el amateurismo hasta hoy.
Un gigante caído… pero nunca muerto
Que un club de esta envergadura juegue en 2025/2026 en National 3, quinto nivel del fútbol francés, roza lo absurdo.
El Racing no es un club de barrio de Hauts-de-Seine. Es un club fundador. Es un club formador. Es un nombre que cuenta, un escudo que pesa. Los puristas lo saben: en el ADN del fútbol francés, el Racing debe ocupar un lugar central.
La diferencia entre esta grandeza histórica y la realidad deportiva de las últimas temporadas es impactante. Desde los años 90, el equipo senior ha estancado, a veces con falta de constancia, y ha tenido dificultades para expresar un proyecto coherente. Pero ese aparente letargo es solo fachada, porque detrás de los resultados tímidos se esconde un movimiento más profundo y prometedor desde la llegada de Patrick Norbert, nuevo propietario y presidente del club desde 2018.
La familia Norbert al mando: ¿un nuevo impulso?
Desde la llegada de Patrick Norbert a la presidencia, el 13 de febrero de 2018, el Racing ha cambiado claramente de rumbo. Actor en su juventud, luego empresario con Capitol Films y presidente del SCO Angers entre 2003 y 2006, P. Norbert no llega de la nada.
A su llegada, abordó uno de los símbolos más sensibles: la identidad del club. Bajo su impulso, el Racing Club de France Football Colombes 92 —último nombre de una larga serie— volvió a ser simplemente Racing Club de France, o Racing CFF, retomando así su denominación original. Mejor aún, el club recuperó su logo histórico, el del club polideportivo, verdadero emblema de una época en que el Racing brillaba en todas las disciplinas.
Una elección reflexionada y asumida que Patrick Norbert explicaba ya hace tres años:
Volver al origen: una idea magnífica, un gesto fuerte, casi fundacional. Pero si el símbolo es poderoso, la realidad deportiva sigue siendo más contrastante.
A pesar del entusiasmo por la renovación, el primer equipo ha tenido altibajos. El Racing rozó el ascenso a National 1 en 2022-2023, perdiendo la promoción frente a Rouen, situación que el entrenador Guillaume Norbert comentó públicamente señalando posibles irregularidades, según relata Le Parisien. La historia avanzó más rápido de lo previsto: la temporada siguiente, el club descendió a National 3, pese a un buen recorrido en la Copa de Francia. Un frenazo brutal. ¿Un paso atrás? ¿O simplemente otra etapa en el largo proceso de reconstrucción?
La espinosa cuestión del estadio Yves-du-Manoir
¿Está finalmente en marcha la renovación del estadio Yves-du-Manoir en Colombes, cuna histórica del Racing? Este estadio emblemático —el único en Francia que ha albergado dos veces los Juegos Olímpicos— sigue siendo un símbolo fuerte, pero un símbolo necesita un entorno moderno para volver a ser motor. Desde la salida de los jugadores de rugby del Racing 92 y la remodelación para los JJ. OO., el Racing CFF podría haber esperado recuperar este lugar mítico. Sin embargo, ningún espacio fue previsto para el fútbol en el proyecto olímpico, lo que ha generado la indignación de muchos aficionados.
Obligado a jugar fuera de Colombes desde hace varios años, el club sigue en la incertidumbre sobre dónde competirán los equipos senior en el futuro. Un proyecto de modernización del estadio está ahora a cargo de Jacky Lorenzetti, empresario y propietario del Racing 92.
Formación: motor discreto pero poderoso
Quizá ahí es donde el Racing ha sorprendido más en los últimos años. A falta de brillar con los seniors, sus equipos juveniles han rendido consistentemente, acumulando resultados y ascensos.
Los U17 y U19 participan este año en los campeonatos nacionales.
No es casualidad. La cultura del club siempre ha estado orientada hacia la educación deportiva, la transmisión y la progresión. El trabajo realizado en la sombra por los educadores, responsables de la formación y equipos técnicos es reconocido en toda Île-de-France.
Queda por trasladar esta dinámica al grupo senior.
El Racing, ¿listo para levantarse? Un despertar esperado por el fútbol francés
El Racing Club de France es un monumento del fútbol francés. Un monumento dañado, sí, pero no destruido. Hoy, todo indica que sus cimientos vuelven a vibrar. Que la maquinaria se pone en marcha. ¡Que el gigante despierta!
Queda camino por recorrer, mucho incluso. Pero el más difícil, el primer movimiento de ascenso, parece, esperemos, finalmente iniciado. El Racing no está destinado a estancarse en National 3. Está destinado a recuperar su rango. Una historia fiel a lo que es: un club histórico… que solo pide volver entre los grandes.
Preguntas frecuentes
¿Dónde juega el Racing Club de France?
Históricamente, en Colombes y en el estadio Yves-du-Manoir. Tras la salida del Racing 92 y las obras para los JJ. OO., el Racing CFF podría haber esperado recuperar este lugar mítico. Sin embargo, el terreno Lucien Choine desapareció y el estadio principal sigue en desuso. El primer equipo juega desde hace varias temporadas fuera de Colombes, en Poissy en 2025/2026.
¿El Racing Club de France forma parte de un club polideportivo?
Ya no. El Racing CFF era una sección del Racing Club de France, club polideportivo fundado en 1882, que agrupa muchas disciplinas y encarna una tradición deportiva parisina única. La sección de fútbol se separó definitivamente del club polideportivo en 1991.
¿Qué relación hay entre el Racing Club de France y el Racing 92?
El Racing 92 (rugby) proviene históricamente de la misma estructura polideportiva que el Racing Club de France. Comparten pasado y cultura, pero son independientes hoy, cada uno con trayectoria profesional y financiera distinta.
¿Qué relación hay entre el Racing CFF y el Racing Club argentino?
El Racing Club (Avellaneda) debe su nombre y parte de su identidad al Racing Club de France. En 1903, durante la fusión que creó el club argentino, Germán Vidaillac propuso el nombre tras descubrirlo en una revista que relataba los éxitos del Racing francés. Los colores azul y blanco también evocan esta filiación histórica.
¿Por qué es único el estadio Yves-du-Manoir en Francia?
Es el único estadio francés que ha albergado los Juegos Olímpicos dos veces (1924 y 2024). Acogió finales de Copa de Francia, partidos internacionales, competiciones de rugby, conciertos, y fue el centro neurálgico del deporte francés antes del Parc des Princes y Stade de France.
¿Por qué el pingüino es la mascota del club?
Sí. En 1982, Jean‑Luc Lagardère compró el Paris FC (entonces en segunda división) para un acercamiento con el Racing Club de Paris (Racing CFF). Lo rebautizó Racing Paris 1 y recuperó los colores míticos azul cielo y blanco. La fusión se concretó y Racing CFF desapareció, mientras el Paris FC tuvo que reiniciar en el quinto nivel nacional.
Pourquoi le pingouin est la mascotte du club ?
Desde mediados de los años 30, el pingüino se convirtió en apodo de la sección de fútbol, probablemente por rivalidad con la sección de rugby. El animal apareció en persona en eventos históricos, como en mayo de 1939, cuando un pingüino real fue traído del zoológico de Vincennes para dar la vuelta de honor con los jugadores en una final en Colombes, consolidando el apodo entre aficionados y medios.