El Paris Saint-Germain conquistó oficialmente un nuevo título de campeón de Francia (el 14º de su historia) después de su controlada victoria por 2-0 en el campo del RC Lens, en el siempre eléctrico ambiente del estadio Bollaert.
Ante una afición de Lens fiel y apasionada, los hombres de Luis Enrique mostraron la imagen de un equipo seguro de su fuerza, capaz de controlar los momentos clave y golpear con eficacia. Khvicha Kvaratskhelia abrió el marcador en el minuto 29 antes de que Ibrahim Mbaye sentenciara definitivamente el encuentro en el tiempo añadido (90’+3).
Este éxito recompensa una temporada de altísimo nivel para el club de la capital francesa, que ahora está centrado en un objetivo todavía mayor: conservar su corona europea en la final de la Liga de Campeones contra Liverpool el próximo 31 de mayo en Budapest.
Luis Enrique, el arquitecto parisino
El PSG necesitaba un último esfuerzo para oficializar su consagración, y los parisinos no fallaron. Sin embargo, la visita a Lens representaba una verdadera prueba. En un estadio conocido por su ambiente ardiente, París debía mostrar carácter para evitar cualquier sorpresa desagradable.
Más allá del título, esta temporada simboliza sobre todo el éxito del proyecto impulsado por Luis Enrique. Llegado con la ambición de transformar la identidad del PSG, el entrenador español ha impuesto progresivamente su filosofía de juego y su exigencia colectiva.
Durante mucho tiempo criticado por su irregularidad y su dependencia de las individualidades, el club parisino parece haber encontrado un equilibrio extraordinario. La versión del PSG de Luis Enrique se muestra más coherente, más disciplinada tácticamente y, sobre todo, mucho más enfocada en el colectivo.
El técnico español también ha sabido relanzar a varios jugadores mientras integraba nuevos talentos. Kvaratskhelia se ha convertido en una de las piezas clave del equipo, sin olvidar, por supuesto, al Balón de Oro Dembélé.
Esta capacidad para seguir haciendo progresar al grupo después de una temporada ya excepcional el año pasado constituye una de las grandes satisfacciones de la campaña parisina. Desde la temporada pasada, el PSG muestra ahora una verdadera identidad futbolística.
Todas las miradas puestas en Budapest
Apenas celebrado el título, todas las miradas ya están dirigidas hacia la cita más esperada de la temporada: la final de la Liga de Campeones contra Liverpool, el 31 de mayo en Budapest.
El PSG tendrá la oportunidad de conservar su título europeo y confirmar definitivamente su estatus entre los mejores equipos del continente. Frente a los Reds, sin embargo, los parisinos deberán afrontar un duelo de una intensidad completamente diferente.
La presión inglesa, la velocidad ofensiva y la intensidad impuesta por Liverpool representarán un gran desafío para los hombres de Luis Enrique.
Le quatorzième ! ❤️💙 pic.twitter.com/Ihwm6ZEfSE
— Paris Saint-Germain (@PSG_inside) May 13, 2026